“Imaginando nuestras posibilidades nos convertimos en profetas de nuestra propia existencia".(Paul Ricoeur)

Preferencias Apostólicas

Una Preferencia Universal proporciona un horizonte, un punto de referencia, una orientación a toda la Compañía de Jesús.
Captura nuestra imaginación, despierta nuestros deseos y nos une a nuestro servicio en la misión.

“Las preferencias apostólicas universales….ante todo han sido la respuesta de la Compañía….a las necesidades de la Iglesia. Han expresado y deben expresar de modo concreto, como cuerpo apostólico universal, nuestra disponibilidad para trabajar bajo la bandera de la cruz, servir al solo Señor y a la Iglesia su Esposa bajo el Romano Pontífice. Las preferencias apostólicas nos ponen así en la tensión de buscar el bien más universal como norte de las múltiples actividades apostólicas que realiza la Compañía.

Además, desde la libertad interior, continuamente renovada a través de la vida espiritual, compartida con los jesuitas y compañeros en la misión, las preferencias apostólicas universales se han convertido en horizonte del discernimiento en común que hace posible orientar la planificación apostólica de los recursos de la Compañía en todos sus niveles.

Las preferencias apostólicas universales han sido y son, por tanto, lo que indica su nombre: puntos de referencia para toda la Compañía, que la inspiran en el discernimiento en común y la planificación apostólica, a todos los niveles de nuestra vida-misión. Son, al mismo tiempo, guía para la restructuración del gobierno y el trabajo en redes entre nosotros y con otros, en la misma tarea de servir a la reconciliación.

Somos plenamente conscientes de la desproporción entre las necesidades de la humanidad a las que la Iglesia quiere atender y los recursos con los que contamos. Las preferencias nos orientan sobre cómo utilizar los recursos, evitando dispersarlos, en modo que puedan servir a la mayor gloria de Dios, como se ha intentado desde la fundación de la Compañía. Las preferencias no establecen una jerarquía de las necesidades de la humanidad o de la Iglesia sino que ponen acentos en la manera como la Compañía puede aprovechar mejor los recursos de los que dispone para servir a la misión reconciliadora de Cristo en el mundo.

En un mundo que cambia a gran velocidad las preferencias apostólicas universales se establecen por un tiempo razonable. A través del análisis sociopolítico, la reflexión teológico- pastoral y el discernimiento en común, la Compañía, en sus diversos niveles, se mantiene atenta a seguir los cambios que se producen en la sociedad y la respuesta que la Iglesia se propone para hacer presente la Buena Noticia del Evangelio en las nuevas situaciones de la gente”.

Carta del P General Arturo Sosa, 3 octubre 2018.

 
 

África

Los jesuitas han estado presentes en África desde la época de San Ignacio de Loyola. Más de cuatro siglos después, las actividades apostólicas de los jesuitas siguen teniendo una repercusión importante en la vida de los africanos en diversos ámbitos, que van desde la educación hasta la espiritualidad, la pastoral y los apostolados sociales. En la actualidad, unos 1.600 jesuitas trabajan en más de treinta países en África. La mayoría son africanos que han asumido la misión de la evangelización con pasión, energía y creatividad, al servicio de la misión de Cristo en la Compañía universal. Los jesuitas en África están abriendo nuevas fronteras apostólicas en respuesta a los llamamientos de las Congregaciones Generales en pos de la fe y la justicia, el diálogo interreligioso y la inculturación, la reconciliación, la justicia y la paz. Como servidores de la misión de Cristo, los jesuitas son colaboradores vitales en África, en sus esfuerzos en pro del progreso, de la prosperidad humana, en su búsqueda de “vida divina en las profundidades de la realidad” (CG35, D. 2, nº 8).

 

China

La Compañía reconoce la importancia vital de China en el mundo:

“China ha adquirido una importancia capital no sólo para Asia oriental sino también para el conjunto de la humanidad. Deseamos continuar nuestro diálogo respetuoso con su pueblo, conscientes de que China es clave importante para un mundo en paz y encierra un gran potencial para enriquecer nuestra tradición de fe, ya que muchos de sus habitantes añoran un encuentro espiritual con Dios en Cristo”. (CG35, D. 3, nº 39)

 
 
 

Apostolado Intelectual

La búsqueda de una comprensión más profunda ha sido una prioridad importante de la Compañía de Jesús, desde que los jesuitas fueron por primera vez al Concilio de Trento, para tratar de comprender a aquellos que tenían perspectivas diferentes. Esta tradición ha seguido viva entre los jesuitas hasta el día de hoy. Implica estudios teológicos y filosóficos, así como investigación, enseñanza y obras escritas en el campo de las ciencias, como la astronomía, la física, la botánica y las ciencias sociales. Hoy, nuestro trabajo en la educación superior, nuestras publicaciones culturales, y nuestros centros de investigación tratan de promover una comprensión en profundidad.

De hecho, el apostolado intelectual es una dimensión de todos nuestros apostolados. Nuestras parroquias y nuestras escuelas; nuestros centros sociales y centros de espiritualidad intentan reflexionar profundamente sobre su trabajo, para que los jesuitas y sus compañeros de misión puedan encontrar a Dios que actúa en nuestro mundo, y responder a los nuevos desafíos culturales y religiosos.

 
 

Migrantes, refugiados y personas desplazadas por la fuerza

Hoy hay más de 200 millones de personas que viven fuera de su país de origen por diversas razones. La migración es un síntoma de los problemas profundos que existen en nuestras sociedades. Demuestra que, para mucha gente, el sistema mundial no funciona, debido a la corrupción, a la disparidad económica, a la guerra o a la violencia. Las personas sufren. Votan con los pies, desplazándose para construir una vida mejor para ellos y sus hijos. Sufren dificultades y muchos peligros. Nos acercamos a ellos independientemente de la fe que profesen, porque en el clamor de los pobres, vemos el rostro del Cristo sufriente.

Actualmente más de 22 millones de personas son refugiados, y más de 40 millones están desplazadas dentro de sus propios países, debido a conflictos y desastres naturales. El Servicio Jesuita a Refugiados brinda una ayuda especializada para los refugiados y desplazados por la fuerza. Haga clic aquí para ver su obra.

En casi todas partes del mundo, los jesuitas, junto a colaboradores comprometidos, tienen el privilegio de trabajar con migrantes, refugiados y otras personas desplazadas por la fuerza. Deseamos ayudarlos a tomar decisiones que mejoren sus vidas, a luchar por sus derechos y a reclamar nuevas oportunidades. El Evangelio exige nada menos que esto.

 
 

Universidades e Institutos Internacionales en Roma

La Universidad Gregoriana, el Instituto Oriental y el Instituto Bíblico educan, en su conjunto, a aproximadamente 3.400 estudiantes, provenientes de más de 150 países.

En este rico contexto multicultural, los estudiantes tienen la oportunidad de interactuar entre ellos; de aprender el uno del otro; de enfrentar el desafío de las fronteras culturales; de expandir sus horizontes, de profundizar su amor por Jesucristo, de crecer en su conocimiento y apreciación del mensaje del Evangelio, de experimentar la universalidad de la Iglesia.

Las materias varían de las Ciencias Sociales a la Filosofía; de la Teología a la Política; de la Espiritualidad a la Psicología. A través de ellas, ayudamos a construir la Iglesia del futuro, formando líderes con visión, inspiración, coraje y creatividad.

Además, la Compañía es responsable del Observatorio Vaticano, una interfaz clave de Fe y Ciencia, y muchos jesuitas trabajan para apoyar Radio Vaticana, parte de la Secretaría para la Comunicación del Vaticano.