"Juntos queremos escuchar mejor la llamada de Jesucristo y ser apóstoles más eficaces"

Colaboración

Hoy la Compañía cuenta con más de 16.000 miembros y está presente en un número sin precedentes de países en todo el mundo. Queremos que se proclame el amor de Jesucristo y para hacer esto de manera eficaz, queremos colaborar con los demás. Trabajamos con decenas de miles de personas que son nuestros colaboradores en la misión. Trabajamos juntos en escuelas y centros de espiritualidad, universidades y centros juveniles, con refugiados y con personas sin hogar. Compartimos nuestra profunda espiritualidad con nuestros colaboradores, y también aprendemos de ellos. Juntos queremos escuchar más claramente el Llamado de Jesucristo, y ser apóstoles más eficaces.

 

Benefactores

La Compañía siempre ha contado con generosos benefactores y amigos que han apoyado su misión en todos sus diferentes aspectos. Sin su ayuda, nuestras obras no podrían continuar. Y los recordamos regularmente en nuestras oraciones y misas.

 
 
 

FACSI - Fundus Apostolicus et Caritativus Societatis Iesu

Dentro de la Compañía también tenemos un sistema de intercambio y solidaridad. Las Provincias están invitadas a contribuir anualmente a un fondo central. Los pedidos de financiación y ayuda provienen de los lugares donde hay necesidad, y el Padre General decide dónde deben asignarse los recursos. Los proyectos que reciben ayuda, generalmente están relacionados con la Compañía, pero en algunos casos puede tratarse de obras no jesuitas.

 
 

Redes

La creación de redes es cada vez más importante, y cada vez más posible en nuestro mundo globalizado.

Los jesuitas viven y trabajan en unas 80 Provincias y Regiones en todo el mundo. Esto les da un alcance global extraordinario. Aprendemos unos de otros, compartiendo experiencia y mejores prácticas en áreas tales como la educación, o el ministerio social, o pastoral. Esto significa, por ejemplo, que los estudiantes en África pueden conectarse con los de Estados Unidos; que los jesuitas que trabajan en la selva amazónica pueden relacionarse con otras personas que trabajan en la cuenca del Congo o en las Filipinas; que quienes acompañan a los refugiados en Siria pueden obtener ayuda de sus colegas que trabajan con refugiados de Sudán del Sur.